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Escritores Malditos

GEORGES BATAILLE – ESCRITORES MALDITOS

BATAILLE, EL PROFANADOR.

En La parte maldita, el escritor francés Georges Bataille (1897 – 1962) sostiene que las sociedades, como los seres vivos, producen más energía de la que necesitan para reproducirse y sobrevivir. Este excedente energético debe entonces consumirse en actividades trasgresoras, como el erotismo o el éxtasis. Así, sus novelas, de claro contenido erótico y escritas bajo diversos pseudónimos como Lord Auch o Pierre Angélique, se convirtieron en un muestrario de perversiones en las que mezclan el sexo, el dolor y la muerte.

Bataille es radical en cuanto a sus críticas cuando afirma que la importancia de la trasgresión ha sido captada por las instituciones sociales y religiosas, que la permiten de manera dosificada; la prohibición de matar, por ejemplo, queda clausurada en los sacrificios, y los tabúes sexuales en las orgías sagradas de las religiones agrarias.

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George Bataille (1897 – 1962)

Escritor, poeta y ensayista francés, nació en Bilom, Puy-de-Dôme. Estudio en Ecole des Chartes, de París (1918 – 1922) y en la Escuela Superior de Estudios Hispánicos de Madrid (1923 – 1924). Fue bibliotecario y medievalista en la Biblioteca Nacional de París (1224 – 1942), bibliotecario en Carpentras (1949 – 1951) y director de la Biblioteca de Orleans (1951 – 1962). Participó en actividades de los grupos surrealistas hasta su ruptura con A. Breton, en 1929. Dirigió las revistas Documents (1929 – 1930), Acéphale (1936 – 1937) y Critique (1949 – 1962).

Su contacto con la filosofía viene de las lecturas de Nietzsche y de Hegel. Así entre la filosofía trágica de Nietzche y la dialéctica de Hegel, elaboró un misticismo materialista donde Dios es una ausencia que no excluye lo sagrado, y donde el exceso es un camino de revelación en el cual el erotismo y la muerte se vinculan íntimamente.

Bataille estudió con talante crítico la filosofía de Hegel, que empezó a conocer gracias a los cursos de A. Kojéve sobre la “fenomenología del espíritu”. En la obra del filósofo alemán, Bataille vio la culminación de una tradición filosófica en a noción de “negativo” se evita gracias a su inclusión en la  dialéctica del sistema y a su subordinación a una positividad histórica.

Escribió las novelas eróticas: Historia del Ojo (1928 – con el seudónimo de Lord Auch), El azul del Cielo (1936 – publicado hasta 1957), Madam Edwarda (1037 – Con seudónimo de Pierre Angélique), El Cura (1950) y Mi Madre (1966). Complementa su obra literaria un conjunto de poesías reunidas en L’Archangeique (1944)

Su obra ensayística comprende estudios sobre Sade, C. Baudelaire, M. Proust, F. Kafka y J. Genet; textos políticos escritos durante la ocupación alemana; La Suma ateológica, trilogía compuesta por La Experiencia Interior (1943), El Culpable (1944), y Sobre Nietzche (1945); La Parte Maldita (1947), Teoría de la religión (1948), Lascaux o e nacimiento del arte (1955), Manet (1955), La literatura y el mal (1957). El erotismo (1957) y las Lagrimas de Eros (1959).

Autor de textos polémicos, fue considerado desde “un nuevo místico” (J.P. Sartre) o “un obseso” (A. Breton) hasta “uno de os más grandes escritores del siglo (Michel Foucault).

  

   

 


ARTHUR RIMBAUD – ESCRITORES MALDITOS

Rímbaud, el vidente.

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Su poesía fue su religión y su vida. el instrumento a través del cual Rimbaud (1854 – 1891) deseaba convertirse en vidente “mediante un largo, inmenso y sistemático desarreglo de todos los sentidos”.

Con apenas 16 años, su espíritu inquieto lo llevo a protagonizar sucesivas fugas de su casa familiar ante la desesperación materna. Fue Paul Verlaine quien lo reconoció como poeta, invitándole a vivir en París. Junto a Varlaine y su esposa establecieron un difícil triangulo de relaciones y rupturas que alcanzaría su punto más álgido cuando Rimbaud anuncia a Varlaine su intención de dejarle y éste lo hiere de un balazo, siendo condenado a dos años de prisión.

Viajero infatigable, visita Estambul, Chipre, Egipto y Abisinia, donde ejerce variopintos oficios hasta que se ve obligado a regresar enfermo a Marsella, donde se le amputa la pierna derecha. A partir de ese momento su salud sufre una rápido declive que termina con su vida a os 37 años.

Ver lo invisible, oír lo inaudible, llegar a lo desconocido” eran las aspiraciones mas profundas de Rimbaud, quien dijo de si mismo “mi superioridad consiste en no tener corazón”.

A decir de sus muchos seguidores, lo consiguió. El filosofo Emile Cioran ha declarado que si la herencia de Rimbaud sobrevive a las fluctuaciones de la moda “se debe a la gratitud de su crueldad, a la cirugía demoníaca, a la generosidad de su hiel…”.

DATOS CRONOLOGICOS.

  • 1854 .- Nace Arthur Rimbaud el 20 de Octubre en Charleville, Ardennes, Francia. Su padre es un capitán de infantería que diez años después abandonaría a la familia.
  • 1857 .- Charles Baudelaire, publica Las Flores del Mal.
  • 1860 .- Nace su hermana Isabelle
  • 1861 .- Fedor Dostoievski, publica Humillados y Ofendidos.
  • 1862 .- Víctor Hugo. Los Miserables.
  • 1864 .- León Tolstoi, Guerra y Paz.
  • 1865 .- Rimbaud entra al Colegio de Charleville.
  • 1867 .- Muere Charles Baudelaire.
  • 1868 .- Fedor Dostoievski, Publica El Idiota.
  • 1869 .- Rimbaud obtiene el primer premio de versos latinos en el Concurso Académico, con “Jugurtha”. Escribe “Los Regalos de los Huerfanos”
  • 1870 .- La Revue pour tous publica “Los regalos de los Huérfanos”. Geotge Izambart, su profesor en Retórica, le estimula y le hace leer poetas contemporáneos. 29 de agosto se fuga de casa por primera vez. Llega a París donde es encarcelado por que su pasaje de tren no valía. Lo libera George Izarnbart, quien lo alberga en casa de unas tías, en Douai. A finales de septiembre lo hacen regresar a Charleville. El 7 de octubre, Rimbaud se vuelve a escapr a pie por Fumay, Charleroi y Bruxelle hasta Douai donde nuevamente lo alojan las tías del profesor. En el camino escribe “La Maline”, “Au Cabaret vert Ma Boheme”, entre otros poemas. El 11 de noviembre, por pedido de su madre, la policía lo lleva de retorno a Charleville.
  • 1871 .- El 25 de febrero emprende su tercera fuga por tren, hasta París. Rimbaud se queda allí unos quince días y vuelve a pie. El 13 de mayo escribe a Izarnbard una primera carta sobre la videncia, el 15 le escribe a Paul Demeny la “Carta del vidente” y envía a ambos varios poemas. Entre agosto y septiembre se escribe con Paul Verlaine, quien lo califica de verdadero poeta y vidente. Paul Varlaine lo llama a París y Arthur llega con su último poema “El barco ebrio”. Vive junto a Verlaine y su esposa en casa de los padres de ésta.
  • 1872 .- Rimbaud reside en París con Verlaine, quien se pelea con su mujer. Retorna a Charleville. Después de escribir varios poemas, regresa en mayo a París, llamado por  Verlaine, con quien parte hacía Bélgica en el mes de julio.
  • 1873 .- Desde enero hasta abril Rimbaud vive en Londres y cuida a Verlaine que se encuentra enfermo. El 11 de abril llega a Roche donde está su familia y comienza a escribir el Libro Pagano o Libro Negro, que será después Una Temporada en el Infierno. En mayo vuelve con Verlaine a Londres donde pasan una vida de miseria y disputas. En julio Verlaine regresa a Bruselas para reconciliarse con su mujer. Rimbaud lo sigue, y en ese mismo mes le anuncia su decisión de irse a París. Verlaine lo hiere de un balazo, lo que le representa una condena de dos años en prisión. En Roche, Arthur culmina Una Temporada en el Infierno, impreso en Bruselas en el mismo año. Al no poder pagar la edición recibe sólo unos pocos ejemplares; los restantes fueron encontrados en 1915 (24 años después de su muerte) en el sótano de la imprenta.
  • 1874 .- Desde la primavera, Rimbaud vive en Londres con el poeta Germain Nouveau. Allí permanecerá casi todo el año; escribe sin duda la mayor parte de Iluminaciones.
  • 1875 .- Desde Charleville, en enero, parte hacía Stuttgar con la intención de aprender alemán. Obtiene un puesto de preceptor. Rimbaud va de Stuttgar a Milán, a pie. Repatriado por intervención del cónsul francés en Livonia, en otoño se encuentra nuevamente en Charleville. Continua el estudio de las lenguas españolas, italianas, árabes. entre otras.
  • 1976 .- En abril se encuentra en Viena. En mayo se enrola en el ejército colonial holandés y es conducido en julio a Batavia, donde deserta al cabo de tres semanas. En agosto vuelve a Charleville.
  • 1877 .- Desde Marselle se embarca hacia Alejandría. En diciembre esta en Chipre, donde dirige una cantera.
  • 1879 .- En junio, estando enfermo, vuelve a Roche.
  • 1880 .- Nuevamente va hacia Chipre, de allí hacia Egipto y más tarde recorre los puertos del Mar Rojo. En diciembre llega a Harrar, Abisinia, donde trabaja para la firma Berdey, que comercializa café y pieles.
  • 1881 .- Rimbaud permanece en Harrar.
  • 1883 .- Friedrich Nietzsche – Así habla Zaratustra (partes I y II)
  • 1884 .- Friedrich Nietzsche – Así habla Zaratustra (parte III y IV)
  • 1886 .- Sin que Rimbaud lo supiera, son publicadas las iluminaciones (I al XXXVII) en a revista La Vogue (200 ejemplares)
  • 1889 .- Hasta el año 1890 dirige una fábrica en Harrar e interviene en varias otras operaciones comerciales.
  • 1890 .- Oscar Wilde – El Retrato de Dorian Gray. Muere Vincent Van Gogh.
  • 1891 .- En febrero, Rimbaud sufre malestares en la pierna derecha que él atribuye, según una carta enviada a su hermana Isabelle, al frío de Harrar, a las largas caminatas de 15 y 40 kilómetros diarios y a “cabalgatas insensatas por las abruptas montañas de la región”. En marzo lo llevan a Zeilah en una itera diseñada por el mismo y de allí a Aden desde donde poco después vuelve a Francia. Es hospitalizado en Marselle y el 22 de julio le amputan la pierna derecha. Desde julio hasta agosto permanece en Roche pero su salud se agrava y parte con Isabelle hacía Marsella nuevamente para ser hospitalizado. El 10 de noviembre muere Arthur Rimbaud a los 37 años en el hospital de la Concepción.

FEDOR MIJAILÓVICH DOSTOYEVSKI – ESCRITORES MALDITOS

FEDOR MIJAILÓVICH DOSTOYEVSKI

(Moscú 1821 – San Petersburgo 1881)

Pese al elocuente titulo de una de sus obras, Los demonios, el genial escritor ruso (1821 – 1881) fue crítico con la ola de satanismo de sus contemporáneos. Su sagacidad lo llevó, no obstante, a plasmar con gran fidelidad el espíritu del humanismo ateo y revolucionario que pretendía instaurar un nuevo orden moral basado en el mal.

Uno de sus principales personajes, el revolucionario Kirilov, arquetipo de tantos suicidas anónimos, plantea su muerte como un modo de afirmar su libertad frente a los designios divinos, e incluso como una manera de convertirse en Dios: “Si no hay Dios, entonces yo soy Dios. Si Dios existe, entonces todo es su voluntad y yo no puedo hacer nada contra ella. Si no existe, todo es mi voluntad y estoy obligado a poner de manifiesto mi voluntad. Me mato para probar mi insumisión y mi nueva y terrible libertad”.

Matándose a si mismo sin razón, Kirilov esperaba convertirse en un hombre-dios y dar ejemplo de libertad en un mundo que ha negado a Cristo.

 

Esbozo de la vida y obra de un hombre atormentado.

Los demonios eslavos se posesionaron pronto del alma de Fedor Mijailóvich y le hicieron absorber, nutriéndolo, las pasiones de su triste Rusia. En consecuencia, es protagonista con clara conciencia de los problemas políticos de su tiempo; cronista desgarrado de una patria con inmensos escenarios donde se oía el lamento persistente de los siervos oprimidos clamando por una justicia social que solamente se manifestaba en episódicas proclamas y en escasos libros. De esta suerte, pronto saldría con fuerza y eco un gran escritor que antes tubo que vivir episodios duros en su existencia que forjaron a un hombre taciturno lleno de infortunio.

Hijo de un médico autoritario, Hedor ingresó en la Escuela de Ingeniería Militar de San Petersburgo a instancias paternas. Poco después –corría el año 1839- el padre de nuestro futuro escritor fue asesinado por los campesinos de su propiedad de Darovóie ocasionando un sacudimiento de tal magnitud en el sistema nervioso de Dostoyevski que desembocó en una epilepsia que lo acompañaría por el resto de sus días. A consecuencia de todo ello, el joven Fedor Mijailóvich se sumió en profundas cavilaciones de las que surgió un eslavismo con tintes redentores, lleno de matices socialistas.

Rozó las influencias radicales de los pensadores europeos, incluyendo a los rusos, que terminaron por marcarlo con una profunda mística cristiana, aderezada con las apasionadas lecturas de los grandes prosistas que, como Balzac, el francés y su adorado paisano Nikolai Gogol, celebérrimo autor de “Almas muertas”, lo ayudaría a pintar en sus futuras producciones, el cuadro doliente de un país donde, como contraste de las brillantes costumbres de la aristocracia zarista, una turba de desarrapados, prácticamente esclavos, los mujik, que pedían en esencia, un trato más humano.

En estas circunstancias, agitado por ideas redentoras Fedor Mijailóvich empezó a crear una literatura con personajes surgidos de la marginación social, con elementos goyescos, realistas y fantásticos. De repente, famosos, como el gran lírico Nrkrásov y el reconocido Bielinsky apareció su novela “Pobres Gentes” que, publicada en serial primero y después en libro, provocó asombro y entusiasmo. Abundando en el tema, cabe señalar que Vissarion Grigorovich Bielinsky, que había glorificado a Nikolai Gogol le correspondió la gloria de haber descubierto a Dostoyevski, al exclamar, después de leer los primeros trabajos suyos: “Nos ha nacido un nuevo Gogol”. ¿Cómo podían surgir estos gigantes? ¿Cómo se estaron seres como Nikolai y Fedor Mijailóvich? Por que ambos tuvieron espíritus penetrantes.

El propio Gogol en “Confesiones de un autor” desvelaría las dudas que Dostoyevski haría suyas, al decir. “… que antes de determinar lo recio y lo débil de nuestra naturaleza rusa, nuestro mérito y nuestra rareza, no debía comenzar mi obra. Ahora bien: para determinar la naturaleza rusa, conviene conocer bien la naturaleza y el alma en general, porque de lo contrario no se llega a poseer ese punto de mira desde donde se advierten distintamente los defectos y cualidades de cada pueblo. Desde entonces el hombre y el alma llegaron a ser más que nunca objeto de mis observaciones. Dando de lado provisionalmente a todo lo que fuese contemporáneo, me consagré a la lectura de las obras de los legisladores, de los moralistas, de los observadores de la naturaleza humana…” así escribía Gogol en 1840 y así pensaba Dostoyevski que, en cada una de sus obras, ahondaba en temas que calaban hasta la médula humana y por consecuencia el alma eslava. En suma, se trataba de conocerse para conocer a los demás.

En 1846, tras el éxito de “Pobres Gentes”, Fedor Mijailóvich lanza al mercado “El Doble”, curiosa historia de un desdoblamiento psíquico, seguida a los pocos meses por “El señor Projarchin”. La crónica de nuestro escritor provoca un enfriamiento entre Dostoyevski y Bielinsky debido a una crítica miope. Empero, hobo penetranes elogios; así, alguien dijo –refiriéndose a El Doble—que “ya contiene la semilla de los grandes transgresores, así como el concepto fundamental de la “culpabilidad colectiva”. Por esos años, la producción de Fedor, nutre revistas y periódicos de la capital. Empieza a ser celebre y su folletín en La Gaceta de San Petersburgo es leído por la sociedad culta de la ciudad de Neva. Por esas fechas frecuenta el circulo Petrashevski y des cubre a los grandes pensadores franceses. Ante sus ojos surgen las obras de Babeuf, Blanc, Saint Simon, Considérant y sobre todo Fourier. ¡Ah, ese Fourier es todo un descubrimiento! El buen Charles había elaborado una crítica social de una futura sociedad más feliz y humana, lo que conllevaba, en consecuencia, suprimir las desigualdades. Fedor leyó la obra foureriana que el pensador escribió en 1808: “Thórie des Quatre mouvenments et des destinées generales”, donde la idea central de los desvelos fourianos era el falansterio (grupo de personas que habitaban un edificio común y por lo mismo convivían juntos). Así, en las animadas veladas en casa de Butashévich Petrashevski se soñaba, seguidos de cerca por la policía zarina, con instaurar el reino de dios en esta tierra pecadora y llegar a la felicidad. Quizás, para completar la dicha habría que eliminar al zar y pensar en la democracia escamoteada.

Llegamos al año 1848 en que Fedor descubre el amor y más aún: el amor desdichado; de esta suerte surge: Las Noches Blancas y con ella a la bella Nástienka (Dostoyevski la describe así: “Parecía en cantadora, y era morena, como yo la había figurado. En sus negras pestañas brillaban aún lágrimas; de miedo o de la pena misma que le habría hecho llorar en el Canal. Pero sus labios iniciaban ya la sonrisa…”) Nástienka pide que todo mundo ame y sea correspondido. ¿Es ese el amor intuido por nuestro escritor o es la utopía foureriana? Lo cierto es que, de pronto, el mundo de Fedor Mijailóvich se hunde. Debido a sus sospechosas relaciones con petrashevskistas y durovistas, así como otros amigos de corte socialista, nuestro escritor es encerrado en la tétrica fortaleza de Pedro y Pablo, allí donde Pedro I atormento a su hijo Alexis y tambien escenario de las atrocidades de Catalina II donde sepulto a tantos enemigos. Esta inmensa mazmorra que, surgiendo del Neva, se levanta frente al Palacio de Invierno, fue residencia forzada de poetas, escritores y revolucionarios por siglos; paredes que vieron y scucharon a Ryléeff, a Sechevchénko, a Bakunin, a Chernysheusky, a Kropotkin y a muchos exponentes de la grandeza eslava. En este escenario de tragedia, Dostoyevski estuvo preso ocho meses, rodeado de miseria y cadenas, y después, sumariamente, condenado a muerte. Sufrió mucho y además se le recrudeció la epilepsia. En esencia, padeció un Golgota inimaginable al ir, con sus cadenas, al poste de ejecución. ¡Nada le fue ahorrado a Fedor Mijailóvich! El zar fue magnánimo, pero en forma por demás perversa, y ya en el momento de la ejecución, se le conmutó la pena capital por el exilio siberiano, en el que paso siete largos años entre Omsk y Semipalantinsk (1849- 1854). En especial, los últimos años en Liberia formando parte de un regimiento disciplinario colmaron la visión dramática de Dostoyevski y casi compulsivamente, le hicieron escribir un documento de incalculable importancia: Recuerdos de la Casa de los Muertos en 1861. Dos años antes en los que mediaron peticiones al zar, Fedor fue autorizado a volver a la Rusia europea y desde luego a San Petersburgo donde su hermano Mijaíl venía, tesoneramente, publicando su diario El Tiempo, en la que apareció en letra de imprenta dos de las obras capitales de Dostoyevski: su “Casa de los Muertos”, así como “Humillados y Ofendidos”, que fueron elogiadas por Turguéniev y Tolstoi.

Poco después, en corona de triunfo, surgía “Crimen y Castigo”, una profunda reflexión sobre la condición humana y su carga de conciencia. Por esos años, en Semipalatinsk –a punto de regresar a la Rusia europea—casó con María Dmitrievna, mujer casquivana que hizo experimentar a Fedor, con sus infidelidades, los primeros infiernos del amor. Aparentemente, la carrera sentimental de nuestro escritor no había terminado; en 1862, Dostoyevsky conoció a Prokófievna Súslova –su Polina—talentosa escritora y mujer liberada, con la que Fedor sostuvo un idilio apasionado, alimentado por el viaje a Europa que nuestro escritor inició hacia 1862. Ante los ojos de Dostoyevski aparecieron regiones y ciudades con profundos contrastes, bellezas perdurables y conflictos sociales en ebullición.

De esta suerte, se desvela París (donde conoce a Turguéniev). Londres (donde ve a Herzen y Bakunin, que le sugieren personajes nihilistas y dramáticos que darán sombría vida a su obra: Los Demonios (1870). Asimismo, visita Alemania, Suiza e Italia, no sin pasar y a veces a consecuencias de ello, Wiesbaden, Baden-Baden y todos los casinos del centro de Europa, donde Apolinaria Prokófievna y Fedor Mijailóvich ganaron y perdieron dinero a raudales, donde ambos gastaron pasión y energía hasta que la conducta de la tumultuosa Polina, ávida de incesantes emociones, terminaron con este volcánico capitulo sentimental. En algunas paginas de El Jugador afloran destellos de lo que debió de ser el trato con Apolinaria Prokófievna, una suerte de amor-odio. En esos años, con grandes trabajos, Dostoyevski lanza, en 1868, “El Idiota”, en tanto, Crimen y Castigo llevan varias ediciones, tras publicarse en serial.

En 1865 se cierra un capítulo de la vida sentimental de Fedor ya que, en Móscu, muere María Dmitrievna, loca y tuberculosa. Al respecto, en carta al barón Wrangel manifiesta con desgarramiento típicamente dostoyevskano: “Pero cuanto más desdichados éramos, tanto más nos amábamos”. Por esos tiempos perdió a su entrañable hermano Mijaíl del que nuestro autor se expresaba como: “el ser a quien más quería en el mundo” que le dejo a Dostoyevski con un mar de deudas, ocasionadas por pérdidas en la revista El Tiempo. Cabe decir que esas deudas fueron cubiertas con grandes sacrificios.

Sigue la producción de Fedor Mijailóvich con: El Eterno Marido (1869); Los Demonios (1870) y El Adolecente (1875). Vuelto a Rusia, ahora con su nueva mujer, Snitkina (1873) empezó a publicar su “Diario de un Escritor” (1873-77) que es recibido con profunda curiosidad ya que en densa bitácora de acontecimientos exhibe una prosa rica e incitante, aunque sus opiniones no estén siempre bien fundadas.

Finalmente, entre 1879 y 1880 culmina lo que Fedor Mijailóvich Dostoyevski considera –y la critica por unanimidad—como su obra maestra: “Los Hermanos Karamázov”, que es una exploración magistral del alma humana, carga pasional de ideas (un padre, tres hijos legítimos y uno natural en un torbellino donde se mueven y el rencor, el odio y la sensualidad, sin olvidarnos de la piedad).

Desde 1878 goza del reconocimiento público; su obra es conocida en Rusia y el extranjero. En 1881 muere y una gran multitud acude a sus funerales. De esta suerte, Fedor había entrado en la inmortalidad con un sitio de honor en la literatura universal. Cabe señalar que, tras el féretro de Fédor caminaban 20,000 personas; hubo que controlar a los estudiantes que querían llevar tras el ataúd los hierros del ex presidiario. Toda Rusia lloraba.


MARQUÉS DE SADE – ESCRITORES MALDITOS

Cuando el romanticismo daba sus últimos coletazos, una corriente revolucionaría invade Europa. Sus protagonistas entienden el mal como la afirmación radical de la independencia del ser humano frente a Dios y cuestionan el orden divino. Con sus visiones y perversiones, los malditos se revelaron contra un principio del bien en el que habían dejado de creer.

 

SADE, EL “DIVINO MARQUÉS”.

 

Sade Trasgresor y sacrílego, su “amor intellectualis diaboli” o amor intelectual hacia lo diabólico aspiraba a destruir la civilización occidental e invertir sus valores. El marqués no se detiene ante nada. No sólo quiere destruir, sino también enseñarnos a ser destructores. Sus libros y su vida estuvieron marcados por este particular afán pedagógico.

Sade creó la figura del libertino, aunque creía que éste era sólo una pálida caricatura del “verdadero libertino” personificado por el diablo, capaz de hacer el mal continuamente y con intensidad. Fue precisamente uno de sus libertinos, Clairwil, el que confiesa su propósito con sinceridad: “Quisiera encontrar un crimen cuyo efecto perpetuo actuase, incluso cuando yo dejara de actuar, de manera que no hubiera ni un solo instante de mi vida, incluso durmiendo, en que yo no fuera la causa de un desorden cualquiera…”. Sade hizo de todo para llevar a la práctica sus principios.

Recién casado con una joven de la alta sociedad, invitaba a las prostitutas a su casa de Arcueil, donde las sometía a vejaciones y abusos sexuales. Los penales de Vicennes, Pierre-Encise y Miolans lo acogieron durante largas temporadas.

En su testamento se recogía claramente el último deseo de quien para algunos fue el adalid de la liberación a través de la satisfacción de los deseos y para otros una victima de una compulsión sexual enfermiza: “Que los restos de mi tumba desaparezcan de la faz de la tierra y mi memoria de la mente de los hombres”.

 

Donatien Alphonse Francois de Sade nació un 2 de junio de 1740 en París, Vivió durante uno de los periodos más difíciles en la historia de Francia. Estuvo pricionero durante más de 27 años. Aquí algunos datos relevantes de su vida:

 

  • Acusado de lenocinio, fue encarcelado en 1763, cuatro meses después de su boda con Renée Pelagie.
  • Para probar la eficacia de un ungüento, en 1768 torturó a una joven –a quien obligo a desnudarse-. Fue liberado gracias a su parentesco con Luis XV.
  • En 1772 fue condenado a la guillotina por supuestos crímenes sexuales –sodomía y envenenamiento-, salvándose nuevamente por sus influencias.
  • Acusado por el padre de una de las muchachas que utilizaba para sus orgias, fue recluido en la fortaleza de Vincennes, donde permaneció preso hasta 1784 –exceptuando una breve fuga-.
  • Es trasladado a la Bastilla en 1784, donde redacta – en ambos lados de un rollo de papel- Los 120 días de Sodoma, Diálogo entre un sacerdote y un moribundo su obra más famosa, Justina, o las desventuras de la virtud.
  • En 1793 es encarcelado por moderado, al estar en contra –él, a quien se debe la palabra sadismo- de las ejecuciones en la guillotina.
  • Aparece la Historia de Julieta en 1797, con gran éxito, de ventas poco favorables para Sade, pues las ganancias no las recibió él.
  • En 1801 es encerrado por haber escrito –años después se comprobó que no fue cierto- una obra en la que ataca a varios nobles. Fue trasferido a Bîcetre –en la cárcel anterior se le acusó de seducir prisioneros- y, finalmente, debido a su mal comportamiento, a Cherenton.
  • Pasó los últimos 10 años de su vida en el asilo de Cherenton, progresista institución psiquiátrica, donde murió el 3 de diciembre de 1814, siendo enterrado en el cementerio de dicho centro, contra su voluntad, expresada en su testamento.

 

Aunque la obra de Sade es extensa, sus ideas filosóficas sobre la sexualidad, la sociedad y la religión quedan formuladas en cinco libros fundamentales.

 

Julieta, o el vicio ampliamente recompensado. (Histoire de Juliette, ou les prospérités du vice – 1797- )

julieta Julieta, hermana de Justina, narra su camino hacia el vicio. Segun cuenta ella misma: “Experimenté el despertar de los deseos carnales a la tierna edad de siete años”. Bajó la guía de la madre Delbéne, conoce por primera vez los goces carnales y nace en ella su desprecio por la religión y la virtud. Al salir del convento, va a trabajar al burdel de Madame Duvergier, donde se convierte en “puta princesa”, lo que le permite conocer a hombres tan ricos como depravados. Uno de sus clientes es Noirceuil, asesino de los padres de Julieta, quien, al enterarse, se excita aún más con el libertino y se va a vivir con él. Poco después conoce a Clairwill, libertina que la introduce en la Sociedad de Amigos del Crimen. Tras un tropiezo con la virtud –que siempre paga mal-, Julieta recupera su fortuna y se dedica enteramente al placer.

 

Frase: “El culo, la boca, el coño –sí y cualquier orificio cuya forma y ubicación permita uso tal- están hechos para ser cogidos”.    

 

 

Justina, o las desventuras de la virtud. ( Histoire de Justine, ou les malheurs de la vertu –1791-)justine3

La hermana virtuosa de Julieta, de igual belleza, decide inclinarse por el camino del bien, lo cual la lleva a padecer los peores ultrajes de manos de nobles, libertinos y curas, quienes intentan convencerla de la inutilidad de la religión, la inexistencia de Dios y las tristes recompensas de la virtud. Pero Justina se muestra inquebrantable. Sobre la virginidad, uno de sus captores le dice: “Honradamente ¿crees que le importa a Dios si ese orificio ha sido usado o no?. Uno de sus verdugos, el libertino Rolando, la obliga a practicar el juego de la horca. Las desventuras de Justina terminan cuando, solo eso faltaba, le cae un rayo que la fulmina para siempre.

Frase: ¿Religión? Cuanto mejor la conocemos, más la despreciamos. ¿Ley y orden? Nuestro placer principal consiste en violar la ley y el orden; anhelamos el caos completo”. 

 

 

 

justine2 Filosofía en la alcoba. (Philosophie dans le boudoir – 1795-)

Un grupo de amigos libertinos, comandados por la insaciable Madame de Saint Ange, su hermano, el caballero de Mirve y Dolmancé, un amigo camún y sodomita, intentan convencer a Eugenia de Mistival, bella joven doncella, de que debe rendirse a sus instintos. Teniendo como escenario la alcoba de Saint Ange, los libertinos alternan las actividades orgiásticas –en la que hacen participe a Madame de Mistival, la madre de Eugenia- con ideas hipercivilizadas sobre diversas instituciones como el Estado, la sociedad, el cristianismo y la naturaleza del ser humano. Al final, Eugenia queda convencida de las exigencias y delicias del libertinaje, como lo atestiguan sus propias palabras: ¡Contemplad, amigos! De un golpe soy adúltera, fornicadora, lesbiana, sodomita… y de remate, incestuosa”.

 

Frase: “No hay nada tan agradable para los sentidos como cometer ultrajes en un cuerpo inconsciente”

 

 

 

Diálogo entre un sacerdote y un moribundo. ( Dialogue entre un prêtre et un moribund. –1786-)Juliette

En su lecho de muerte, un hombre que agoniza recibe la visita de un sacerdote, quien intenta lograr que se arrepienta de todos los pecados cometidos en su vida. Ambis entablan una discusión: el hombre de iglesia tratando de convencer al agonizante de que los designios de Dios son incuestionables y el hombre moribundo argumentando que la creencia en un Dios supremo es producto de la ignorancia. El agonizante se lamenta de no tener más vida para seguir disfrutando de los placeres carnales. Y sobre la pregunta del padre sobre si ha conocido la felicidad, responde que “en algunas ocasiones sí… en lo que llamas los placeres lascivos”. Cuando el cura estaba convencido de que el moribundo perdería sus últimas horas de vida con él, el agonizante hace sonar una campana y seis irresistibles mujeres entran en la habitación, logrando que el religioso, finalmente, se someta a las exigencias de su deseo sexual.

 

Frase: “No condenes mi ‘naturaleza corrupta’; da  a la naturaleza la oportunidad de conmoverte”.

 

 

 

120 Días Los 120 días de Sodoma, o la escuela de libertinaje. (Les 120 journées de Sodome, ou l’école du libertinage. –1785-)

Comandados por el duque de Blangis, quien “había probado por lo menos una vez cada vicio y crimen conocido por el hombre”, un grupo de libertinos se reúnen en el castillo del susodicho noble para encerrarse durante cuatro meses a disfrutar de todos los excesos del placer y del crimen. Para ello, mandan a secuestrar jóvenes de ambos sexos de una belleza difícil de imaginar y a quienes utilizan para dar rienda suelta a sus delirios carnales, para lo que, no obstante, deben cumplir con ciertas normas, como pronunciar el nombre de Dios únicamente de manera blasfema o jamás llegar sobrio a la cama –quien lo hace paga una multa de 10 mil francos-. Cada mes se dedica un tipo de pasión. En total son descritas 6000 pasiones divididas en cuatro jornadas mensuales: pasiones simples, complejas, criminales y asesinas. Destaca la pasión numero 600, conocida como Pasión del Diablo o Pasión del Infierno, que incluye las más salvajes torturas y los más caprichosos placeres sensuales.

Frase: “Si nos dedicáramos a concentrar todos nuestros esfuerzos a la expansión de los horizontes de la lujuria”.  

 


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