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HERMES

HERMES, EL MENSAJERO DE LOS DIOSES.

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HERMES~1 Hermes evoca la mitología, pero también la filosofía, la religión, el esoterismo, la literatura y el arte. Su imagen no es sólo la del mensajero alado de los dioses del Olimpo homérico, sino también la de la deidad de la Sabiduría, que ejerce como mediador entre los hombres y las esfera sobrenatural, asumiendo distintas funciones: padre de la alquimia y patrón de los interpretes de los textos sagrados, pero también de los ladrones, los tramposos y los comerciantes. Por otro lado aparece como poseedor de una ciencia secreta y <<psicopompo>> que guía las almas de los difuntos. Por lo tanto es un personaje complejo y ambiguo: una figura mítica y extraordinaria, a la que se le atribuye la autoría de obras literarias y filosóficas.

La evolución de la figura de Hermes-Mercurio responde al pensamiento filosófico antiguo, siempre atento a las correspondencias entre los distintos planos o niveles de realidad. Por ejemplo, no es casual que lo veamos como el protector de los viajeros, ya que el mismo es <<el eterno vagabundo>>, como lo define el estudioso Karol Kenényi. Esta versatilidad y movilidad están relacionadas con la fugacidad de su correspondencia astral. Como cuerpo celeste, Mercurio es uno de los planetas mas difícilmente observables. Al permanecer constantemente en las proximidades del sol, sólo se le ´puede ver en el crepúsculo o con el cielo ligeramente nublado. Su naturaleza mutable se halla en la base de las características simbólicas del propio dios: ambigüedad, volubilidad, elocuencia, destreza e inestabilidad.

Desde Virgilio a Bocaccio, lo vemos como el <<Señor de los vientos>>. Botticelli lo representó dirigiendo a las nubes en su obra “La primavera”, pero también como el guía de las Gracias, evocando un complejo conjunto de significados herméticos.

Los múltiples y cambiantes aspectos de Hermes encuentran un denominador común en dos características fundamentales: la primera es su función de guía y la segunda se refiere al dominio del lenguaje y de la interpretación, relacionada no sólo con la hermenéutica (el arte de descifrar textos), sino también con la habilidad para el engaño. Por eso, Platón afirma en Cratilo: <<El nombre de Hermes se asocia con la palabra, con el discurso; él es interprete y mensajero, aquel que roba con destreza, que engaña con discursos, que negocia en los mercados; en resumen, el maestro de todas las actividades basadas en la palabra>>.

DE LA LEYENDA A LA HISTORIA

El mito a destacado el rostro lunar de Hermes, conectado con el lado crepuscular del planeta Mercurio. Bajo este aspecto es <<Hijo de la oscuridad>>, que se opone al Prometeo solar. Si Hermes representa a la Sofía gnóstica (sabiduría), Prometeo simboliza la tecne (técnica). Pero estos opuestos se complementan. Prometeo enseña al hombre el uso del fuego, o la capacidad metalúrgica de modificar la materia (el lado práctico de la alquimia y la función del hombre como Homo faber), mientras que Hermes le desvela el mundo oculto y espiritual que trasciende al material, a través de la dimensión mística de la misma alquimia.

En la mitología griega, aparece como hijo de Zeus y Maya, la más joven de las Pléyades. Los relatos sobre su infancia describen cómo logró engañar y robar una manada de bueyes a Apolo, cómo invento la lira valiéndose de un caparazón de tortuga y también, obteniendo el perdón de Apolo a cambio de dicho instrumento musical, aprendió de éste el arte de la adivinación, convirtiéndose así en mensajero de Zeus. En el resto de las leyendas aparece como heraldo de los dioses, ejecutor de la voluntad divina o protector de los héroes.

El nombre de Hermes fue asignado por los griegos al egipcio Thot, el divino escriba de los dioses, mago y depositario de la sabiduría arcana, que ayudo a Isis a resucitar a Osiris. Y la fusión de Hermes con Thot dio a luz la figura de Hermes Trimegisto, el <<Tres veces grande>> de los latinos, que lo asimilaron también como al Mercurio romano.thot1

En su De natura deorum (Sobre la naturaleza de los dioses), Cicerón sostiene que existieron cinco Mercurios y que el último de ellos, desterrado del país del Nilo  después de haber matado a Argos, <<dio a los egipcios leyes y letras>> y tomó el nombre de Thot. La asimilación de éste con Hermes se hace oficial en el siglo III a. C. y es confirmada por un decreto de los sacerdotes en el año 196 a. C. Después de este decreto, los autores judíos identificaron a Thot-Hermes con Moisés, dando lugar a una tradición que se mantendría viva en Europa hasta el Renacimiento.

Thot-Hermes habría enseñado a los egipcios <<a navegar, a levantar piedras con grúas, a fabricar armas, bombas de desagüe y máquinas de guerra>>. A esta lista hay que añadir la enseñanza de la filosofía y astronomía, la música, la lira de tres cuerdas y el arte de la interpretación. A su vez, la identificación-fusión de Hermes con Thot, y la consiguiente atribución a Hermes Trimegisto de un vasta literatura de astrología, ciencias ocultas y filosofía gnóstica se remonta a Evemero (siglo III a. C.), para quien los personajes mitológicos habían sido seres humanos divinizados después de su muerte por la grandeza de sus actos heroicos.

Así nació la creencia de que Hermes era un personaje histórico real, acreditado y reforzado por el cristianismo, quien lo consideró un profeta, un ángel o un demonio, según las distintas corrientes. Bajo dicha influencia se le atribuyeron en lengua griega, que serian reagrupados bajo el nombre de “Corpus Hermeticum” y pondría los cimientos de la tradición denominada <<hermética>>.

TRES VECES GRANDE

La genealogía clasíca de este Herme-Thot-Mercurio se remonta al periodo helenístico y comienza con Thot. Según la leyenda, un hijo de este dios egipcio fue el padre del segundo Hermes, el Trimegisto, cuyo hijo fue Tat. Apolonio de Rodas lo convirtio en un antepasado de Pitágoras, Según otra tradición recogida por Plutarco, tambien la diosa Isis era hija de Hermes.

En cambio, en sus Instituciones divinas, el cristiano Lactancio sostiene en el siglo III d. C. que Hermes egipcio, <aunque solo fuese un hombre, tenía no obstante una gran antigüedad y estaba perfectamente dotado de toda clase de conocimiento; de manera que la sabiduria sobre muchos asuntos y artes le procuró el nombre de Trimegisto. Escribio gran cantidad de libros, referidos al conocimiento de las cosas divinas donde reivindica la majestad del supremo y único dios y hace mención de ello recurriendo a los mismos nombres que utilizamos nosotros: Dios y Padre>>.

clip_image001[11]Las numerosas referencias a Hermes contenidas en las obras de Lactancio se explican por el hecho de que lo consideraba un aliado en la lucha contra la cultura pagana. En el siglo IV, San Agustín afirmó que Hermes era sobrino segundo de un contemporáneo de Moisés. Pero condenó obras suyas como el Asclepius, tachándolas de idolátricas.

En cualquier caso, no deja de reconocer la antigüedad de Trimegisto, afirmando en su De Civitate Dei que había vivido << mucho antes que los sabios y filósofos griegos>> y que <<se hiso famoso como experto en muchas artes, que enseño también a los hombres, los cuales, por este motivo, creyeron que después de su muerte se habría convertido en un dios>>.

Otra tradición diferencia entre tres Hermes e identifica al primero con el patriarca Enoch, al segundo con Noé y al tercero con Hermes-Thot, que habría vivido en Egipto después del Diluvio. Según ésta, el apelativo de <<triple>> o de <<Tres veces grande>> se debería a que estaba en posesión de las <<Tres dignidades que Dios confería: Rey, Filósofo y Profeta>>. El propio Hermes la atribuye al hecho de que posee las tres partes de la sabiduría del mundo.

Si los testimonios de los Padres de la Iglesia servían para acreditar la existencia y la antigüedad de Hermes-Thot-Mercurio, en el Medievo se asiste a un doble proceso, por una parte dirigido a ridiculizar y demonizar su figura, pero por otra a admitirlo como modelo de virtudes cristianas, hasta el extremo de asociarlo a la imagen de Cristo.

La identificación con el Cristo-Logos es temprana. Si en la mitología griega aparecía a veces como dios de los pastores, los autores cristianos lo vieron como una prefigura profética del Buen Pastor. Su función de guía de las almas de los difuntos permitió también presentarlo como un arcángel y un equivalente del dios egipcio Anubis, la deidad-cánido que <<abre y muestra los caminos>>.

Otros autores cristianos lo retratan, en cambio, como un diablo. En el siglo IV, Sulpicio Severo narra como dos demonios se acercan a San Martín para atormentarlo: <<Uno de ellos era Júpiter, el otro Mercurio>>. Y Mercurio era el más peligroso para este autor, según el cual ¡el propio Satanás disfrutaba apareciéndose bajo esta identidad!

La tradición atribuye a Hermes una cantidad increíble de libros, estrellas y sellos. Clemente de Alejandría hablaba de 42 libros. El sacerdote egipcio Manetón le atribuyó 36,525 y Seleuco 20,000. Uno de los más misteriosos de este conjunto legendario sería el Libro de Thot, supuestamente redactado en época antediluviana, que contendría un ritual mágico capaz de trasformar al hombre en <<rey de la creación>>.

Un tema apreciado por la tradición alquímica, sobre todo árabe, explica como el primer Hermes o Thot, que vivió antes del diluvio, habría hecho construir las pirámides (y la Esfinge) para depositar allí los secretos de la Sabiduría. Esta tradición árabe distingue un primer Idris-Thot, iniciador de los misterios de la Sabiduría que grabó los principios de la Ciencia Sagrada en los jeroglíficos; un segundo Hermes, que habría vivido en Babilonia después del Diluvio e iniciado a Pitágoras; y el tercero, padre de la alquimia.

A esta basta literatura atribuida a Hermes pertenece la célebre Tabla Esmeralda, llamada así porque la leyenda sostiene que fue grabada por él mismo con una punta de diamante sobre una lamina de esmeralda. Dicha leyenda refiere que esta Tabla, escrita en árabe, habría sido descubierta por Alejandro Magno cuando consultó el oráculo de Amon en el oasis de Siwa, descubriendo allí la tumba de Hermes y en su interior dicha Tabla. Según otra versión del relato, el mismo texto habría sido descubierto en las cavidades de la Gran Piramida de Giza.

UNIFICADOR DE LOS CONTRARIOS

imagesCAUG7TJP El simbolismo de Hermes significa así tanto la dualidad como la unidad que la concilia y es, al mismo tiempo, lo material y lo espiritual, la fase de la formación del Andrógino hermético, compuesto de Azufre y Mercurio, macho y hembra, hermano y hermana, como nos recuerda las dos serpientes del caduceo de este dios, que se enroscan unificándose en torno a dicho cetro.

<<Cuando el alquimista habla de Mercurio>>, explica C. Jung en Psicología y Alquimia, <<se refiere exteriormente a la plata viva, pero interiormente al espíritu aprisionado en la materia, creador del mundo (…). Mercurio es la materia prima, el nigredo; como dragón se devora así mismo y también muere para resurgir como Lapis (Piedra Filosofal). Es el juego de colores de la cauda pavonis del Pavo Real y los cuatro elementos. Es el ser inicial hermafrodita, que después se escinde en la clásica pareja de hermano y hermana, para parecer en la figura radiante de lumen novum del Lapis. Es metal y no obstante liquido, materia y espíritu, frío y ardiente, veneno y bebida saludable, un <<símbolo unificador de los contrarios>>.


JEAN PAUL SARTRE – BIOGRAFIA

Filósofo francés, dramaturgo, novelista y periodista político, es uno de los principales representantes del existencialismo. Sartre nació en París el 21 de junio de 1905; estudió en la École Normale Supérieure de esa ciudad, en la Universidad de Friburgo, Suiza y en el Instituto Francés de Berlín. Enseñó filosofía en varios liceos desde 1929 hasta el comienzo de la II Guerra Mundial, momento en que se incorporó al ejército. Desde 1940 hasta 1941 fue prisionero de los alemanes; después de su puesta en libertad, dio clases en Neuilly (Francia) y más tarde en París, y participó en la Resistencia francesa. Las autoridades alemanas, desconocedoras de sus actividades secretas, permitieron la representación de su obra de teatro antiautoritaria Las moscas (1943) y la publicación de su trabajo filosófico más célebre El ser y la nada (1943). Sartre dejó la enseñanza en 1945 y fundó, con Simone de Beauvoir entre otros, la revista política y literaria Les temps modernes, de la que fue editor jefe. Se le consideró un socialista independiente activo después de 1947, crítico tanto con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) como con los Estados Unidos en los años de la guerra fría. En la mayoría de sus escritos de la década de 1950 están presentes cuestiones políticas incluidas sus denuncias sobre la actitud represora y violenta del ejército francés en Argelia. Rechazó el Premio Nobel de Literatura de 1964 y explicó que si lo aceptaba comprometería su integridad como escritor. Las obras filosóficas de Sartre conjugan la fenomenología del filósofo alemán Edmund Husserl, la metafísica de los filósofos alemanes Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Martin Heidegger, y la teoría social de Karl Marx en una visión única llamada existencialismo. Este enfoque, que relaciona la teoría filosófica con la vida, la literatura, la psicología y la acción política suscitó un amplio interés popular que hizo del existencialismo un movimiento mundial.

 

En su primera obra filosófica, El ser y la nada (1943) Sartre concebía a los humanos como seres que crean su propio mundo al rebelarse contra la autoridad y aceptar la responsabilidad personal de sus acciones, sin el respaldo ni el auxilio de la sociedad, la moral tradicional o la fe religiosa. Al distinguir entre la existencia humana y el mundo no humano, mantenía que la existencia de los hombres se caracteriza por la nada, es decir, por la capacidad para negar y rebelarse. Su teoría del psicoanálisis existencial afirmaba la ineludible responsabilidad de todos los individuos al adoptar sus propias decisiones y hacía del reconocimiento de una absoluta libertad de elección la condición necesaria de la auténtica existencia humana. Las obras de teatro y novelas de Sartre expresan su creencia de que la libertad y la aceptación de la responsabilidad personal son los valores principales de la vida y que los individuos deben confiar en sus poderes creativos más que en la autoridad social o religiosa.

En su última obra filosófica Crítica de la razón dialéctica (1960), Sartre trasladó el énfasis puesto en la libertad existencialista y la subjetividad por el determinismo social marxista. Sartre afirma que la influencia de la sociedad moderna sobre el individuo es tan grande que produce la serialización, lo que él interpreta como pérdida de identidad y que es equiparable a la enajenación marxista. El poder individual y la libertad sólo pueden recobrarse a través de la acción revolucionaria colectiva. A pesar de su llamamiento a la actividad política desde ópticas marxistas, Sartre no se afilió al Partido Comunista Francés, y así conservó la libertad para criticar abiertamente las intervenciones militares soviéticas en Hungría (1956) y en Checoslovaquia (1968). Otros textos de Sartre son las novelas La Náusea (1938) y la serie narrativa inacabada Los caminos de la libertad, que comprenden La edad de la razón (1945), El aplazamiento (1945) y La muerte en el alma (1949); una biografía del controvertido escritor francés Jean Genet, San Genet, comediante y mártir (1952); las obras teatrales A puerta cerrada (1944), La puta respetuosa (1946) y Los secuestradores de Altona (1959); su autobiografía, Las palabras (1964) y una biografía del autor francés Gustave Flaubert El idiota de la familia (3 volúmenes, 1971-1972) entre otros muchos títulos. Murió en París el 5 de abril de 1980.


Friedrich Nietzsche – Biografia

 

F N

Friedrich Nietzsche

(1844-1900)

 

Fiedrich Wilhelm Nietzsche

Filósofo, poeta y filólogo alemán.

¿Por qué la persona afligida está más inclinada a abandonarse ciegamente a los placeres de los sentidos? ¿Es el aturdimiento que producen lo que ella apetece? ¿O una necesidad de emoción a cualquier precio? -Sancho Panza dice «Si los hombres sienten demasiado las tristezas, se vuelven bestias.»

Nace el 15 de octubre de 1844 en Röcken, región de Turingia. Perteneciente al reino de Sajonia fue anexionada en 1815 a Prusia. Primogénito del pastor Karl Ludwig, también hijo de pastor, quien se había casado con Francisca Oehler en 1843. El padre había sido preceptor en la corte de Altemburgque murió cuando él tenía 5 años, fue educado por su madre en una casa donde vivía junto a su abuela, dos tías y su hermana. Escribe poesías y compone música. Interpreta al piano a Beethoven y Haydin. Comienza a escribir un diario, así como a pasar las vacaciones con sus tíos en Pobles. Muere la abuela materna en abril. Se traslada a otra casa, sin la tía Rosalie. Comienzan sus dolores de cabeza y de ojos. Recibe vacaciones especiales por este motivo. Cursó estudios de filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig, y más adelante fue nombrado profesor de filología griega en la Universidad de Basilea cuando contaba 24 años. Su trabajo sobre las fuentes de Diógenes Laercio recibe el premio de la Universidad. El estudio sobre Teognis aparece en el “Rheinisches Museum”, XXII, nueva serie. En enero Nietzsche pronuncia una conferencia sobre la tradición de los escritos aristotélicos. Estudia a Homero y Demócrito. Estudia a Kant a través del libro de Kuno Fischer. El 9 de octubre comienza el servicio militar en la sección de caballería de un regimiento de artillería con sede en Naumburg (sus deseos eran aprovechar esa obligación para residir en Berlín y utilizar sus bibliotecas). Su delicada salud le obligó a retirarse en 1889. Nietzsche llega a Basilea para ser ingresado en una casa de locos, el diagnostico: “parálisis progresiva”. La madre lo recoge y lo lleva consigo a Jena a la Clínica Psiquiatrica de la Universidad de Binswanger. Tan sólo le permiten que lo visite a mediados de mayo. Falleció en Weimar el 25 de agosto de 1900.

Nietzsche recibió influencias de la cultura helénica, en particular de las filosofías de Sócrates, Platón y Aristóteles, también estuvo influenciado por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, por la teoría de la evolución y por su amistad con el compositor alemán Richard Wagner. Escribió varias obras importantes, entre ellas El origen de la tragedia (1872), Así habló Zaratustra (1883-1885), Más allá del bien y del mal (1886), La genealogía de la moral (1887), El crepúsculo de los dioses (1888), El Anticristo (1888), Ecce Homo (1889) y La voluntad de poder (1901). Uno de sus temas fundamentales era el que los valores tradicionales habían perdido su poder en las vidas de las personas, lo que llamaba nihilismo pasivo. Lo expresó en su tajante proclamación “Dios ha muerto”. Convencido que los valores tradicionales representaban una “moralidad esclava”, una moralidad creada por personas débiles y resentidas que fomentaban comportamientos como la sumisión y el conformismo porque los valores implícitos en tales conductas servían a sus intereses. Proclamó el imperativo ético de crear valores nuevos que debían reemplazar los tradicionales, y su discusión sobre esta posibilidad evolucionó hasta configurar su retrato del hombre por venir, el ‘superhombre’ (übermensch). De acuerdo con Nietzsche, las masas (a quien denominaba “rebaño” o “muchedumbre”) se adaptan a la tradición, mientras su superhombre utópico es seguro, independiente y muy individualista. El superhombre siente con intensidad, pero sus pasiones están frenadas y reprimidas por la razón. Centrándose en el mundo real, más que en las recompensas del mundo futuro prometidas por las religiones en general, el superhombre afirma la vida, incluso el sufrimiento y el dolor que conlleva la existencia humana. Su superhombre es un creador de valores, un ejemplo activo de “eticidad maestra” que refleja la fuerza e independencia de alguien que está emancipado de las ataduras de lo humano “envilecido” por la docilidad cristiana, excepto de aquellas que él juzga vitales. Sostenía que todo acto o proyecto humano está motivado por la “voluntad de poder”. No tan sólo el poder sobre otros, sino el poder sobre uno mismo, algo que es necesario para la creatividad. Tal capacidad se manifiesta en la autonomía del superhombre, en su creatividad y coraje. Negó en multitud de oportunidades que ningún superhombre haya surgido todavía.

Al concepto de superhombre se le reprochó a menudo ser el fruto de un intelectual que se desenvuelve en una sociedad de amos y esclavos y ha sido identificado con las filosofías autoritarias. Poeta, ejerció mucha influencia sobre la literatura europea y la teología. Sus conceptos han sido discutidos y ampliados por personalidades como los filósofos alemanes Karl Jaspers y Martin Heidegger, el filósofo judío alemán Martin Buber, el teólogo germano-estadounidense Paul Tillich, y los escritores franceses Albert Camus y Jean-Paul Sartre. La proclama de Nietzsche “Dios ha muerto” fue utilizada por teólogos radicales posteriores a la II Guerra Mundial (en especial por los estadounidenses Thomas J. J. Altizer y Paul van Buren) en sus intentos por adecuar el cristianismo a las décadas de 1960 y posteriores.

“El amor a uno solo es una barbarie, pues se practica a costa de todos los demás. También el amor a Dios”. Friedrich Nietzsche

Textos de Nietzsche

Sämtliche Werke. Kristische Studienausgabe in 15 Bänden, Hrg. Von Giorgio Colli und Mazzino Montinari, Munchen, Berlin, New York, Deutscher Taschenbuch Verlag und Walter de Gruyter, 1980.

Traducciones:

Consideraciones Intempestivas I

El nacimiento de la tragedia

Así habló Zaratustra

Más allá del bien y del mal

La genealogía de la moral

Crepúsculo de los ídolos

El Anticristo

Ecce Homo