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LA LEYENDA DEL COLIBRÍ – LEYENDA MAYA



colibriLA LEYENDA DEL COLIBRÍ

Los mayas más viejos y sabios, cuentan que los Dioses crearon todas las cosas de la Tierra y al hacerlo, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya había terminado, notaron que no había nadie encargado de la llevar sus deseos y pensamientos de u otra lugar a otro.

Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una pequeña flecha. El cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió de volando. Ya no era más una simple y flecha, ahora tenía vida, los Dioses habían creado al xts`unu’um (colibrí).

Era tan frágil y ligera que el colibrí podía acercarse a las flores más delicadas sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaba todos los colores.

Entonces los hombres trataron de atrapar a esta hermosa ave para adornarse con sus plumas. Los que Dioses al verlo, se enojaron y dijeron : ” si alguien osa atrapar algún colibrí, este morira”. Por eso es que nadie a visto alguna vez a un colibrí en una jaula, ni en la mano de un hombre.

De esta forma es que no está misteriosa y delicada ave a podido llevar a cabo el encargo de los Dioses :

::El colibrí lleva de aquí para allá los pensamientos de los hombres :: 


COATLICUE

clip_image002Es la madre de todos los dioses del panteón azteca, una de las principales deidades que trajo ese pueblo al inmigrar al Valle de México. Es una forma de la diosa de la tierra, madre de Huitzilopochtli el dios del sol y de la guerra. Las representaciones de Coatlicue muestran la parte mortífera de esta diosa porque la tierra, aparte de madre bondadosa de cuyo seno nace todo lo vegetal, es el monstruo insaciable que devora todo lo que vive, eso sin contar con que también los cuerpos celestes desaparecen tras ella.

Sin embargo, la imagen colosal de Coatlicue, originaria de la “Casa negra” – su templo en Tenochtitlán- no la representa solamente en su calidad de diosa de la muerte, sino como una figura sin cabeza, con lo que se expresa que la diosa de la tierra era al mismo tiempo diosa de la luna: en muchos mitos se cuenta que ésta entabla una lucha a muerte con el sol y resulta decapitada porque su disco se oscurece a medida que se acerca el representa a la luna.

Coatlicue, en náhuatl “la de la falda de serpientes”. Diosa terrestre de la vida y la muerte, también recibía los nombres de Tonantzin “nuestra venerable madre”, y Teteoinan “madre de los dioses”. Su esposo era MIxcoatl, la serpiente de las nubes y dios de la persecución. Como virgen, alumbró a Quetzalcóatl y Xólotl.

Tuvo a su hijo más aguerrido en lo que se representa como un amanecer. Cuenta la leyenda que era una viuda piadosa que un día que barría el templo y que una bola de brillantes plumas que caída del cielo la fecundó.

Este misterioso embarazo ofendió a sus otros cuatrocientos  hijos e hijas, los Centzon Huitznahua que, instigados por Ciyolxauhqui, decidieron matarla en atroz arrebato de ira, pero Huitzilopochtli, dios de la guerra, que nació en el momento preciso y completamente armado lo primero que hizo fue matar a sus hermanas y hermanos, hoy la luna y las estrellas. Huitzilopochtli cortó la cabeza de su hermana Coyolxauhqui y la arrojo al cielo donde se convirtió en la Luna.

La representación más importante de la Coatlicue es la que se conserva en el Museo Nacional de Antropología de México: tiene pies y manos en forma de garras, una falda de serpientes entrelazadas y el pecho cubierto por un cráneo, manos y corazones humanos. La cabeza de la diosa está sustituida por dos cabezas de serpiente encontradas, que simulan dos chorros de sangre que brotan de su cuello cortado.


Tenoch

Tenoch o Tuna de Piedra (Corazón Fuerte)

(¿? – ¿1366?)

Más de siglo y medio de peregrinaje llevó a los aztecas arribar al lugar que Huitzilopochtli, su profeta y primer guía, les prometió al salir de la legendaria Aztlán, su tierra de origen.

Se cree que partieron del “lugar de las garzas” en 1160 bajo la dirección de Huitzilopochtli. A su muerte, ocupó su sitio Tenoch, quien llevó a la tribu hasta Chapultepec, o cerro de saltamontes, que en aquella época (1255) pertenecía a los tecpanecas de Azcapotzalco.

Ahí establecidos, tomó el poder Huitzilihuitl, un guerrero experimentado, pues la tribu sabía que en poco tiempo serían atacados por los dueños de aquel lugar.

Ninguno de los pueblos se preocupó al principio de los nuevoa habitantes de Chapultepec, pero éstos pronto se multiplicaron y comenzaron a dar muestras de valor. Entonces una alianza formada por lso señores de Culhuacan, Xaltocan y Azcapolzalco los desterró de Chapultepec y Huitzilihuitl fue asesinado.

Los mexicas fueron conducidos por Tenoch, su gupia nuevamente, hacía Tizapan, un área seca y salitrosa, designada por los señores de Culhuacán, en la que era muy posible que murieran de hambre. Pero los mexicas, para sorpresa de los culhuacanos, aprovecharon todo cuanto podía ofrecerles el territorio y lo hicieron generoso. Comenzó el señor de Culhuacan a confiar en los mexicas, pero las sanguinarias ofrendad que éstos llevaban a cabo en honor de Huitzilopochtli, hicieron que fueran desterrados de Tizapan y se refugiaran a las orillas del lago, huyendo constante mente de sus enemigos.

Fue hasta 1325 que los mexicas encontraron por fin la señal que les había prometido Huitzilopochtli (un águila sobre un nopal, devorando una serpiente). Tenoch de inmediato comenzó a trabajar en la construcción de un pequeño adoratorio y llamo a ñla nueva ciudad Mexico.

Tiempo despues una rebelión causó una división en la isala. Quienes apoyaron a Tenoch llamaron a su ciudad Mexico Tenochtitlan, y los rebeldes la llamaron México Tlatelolco. Tenoch gonerno Tenochtitlan hasta su muerte, que se ubica en la segunda mitad del siglo XII.